“¿Sobre qué puedo escribir? ¿De qué hablo en mi primer post? ¿Elijo un
tema de actualidad? Y si cojo algunos de
esos discursos que tengo aparcados en mi cabeza desde hace tiempo y los
comparto …” Vale, vale, ¡no soy yo! Es mi cabeza
empezando de nuevo con sus monólogos.
¡Ya está! ¡Lo tengo! Mmmm …. Voy a hablar de eso que ahora los mandamases
de la Unión Europea (UE a partir de ahora) llaman "pacto de crecimiento". Resulta
que recientemente se han dado cuenta de que si a los países se les aprieta el
cinturón en la última hebilla, éstos corren el peligro de morir asfixiados. Es
decir, ahora podríamos decir que al ya más que oído paquete de salvamento
económico (compuesto de austeridad, austeridad y austeridad), le añadimos
un flotador llamado Pacto de Crecimiento. El resultado es un kit de supervivencia formado por un
Pacto de Austeridad, cuyos componentes ya todos conocemos, y un Pacto de Crecimiento
que aún está por detallar. Lo de siempre, empiezan a surgir
ideas-parches-tiritas: que si implicamos al Banco Europeo de Inversiones, que si
flexibilizamos la política del Banco Central (BCE), que si eurobonos, que
si Tasa Tobin. Oyendo todo esto estaremos un tiempo, mientras algunos países
comienzan a ponerse rojos. Pero no rojos de ira, sino rojos de asfixia, rojos
por falta de aire, rojos porque no puedan desabrocharse el cinturón que tanto
les apreta.
En fin. Este tema da para mucho. Así que puede que lo retome en un
próximo post. De verdad que a veces no entiendo cómo el país que estornudó
primero (EEUU), y que hizo que todos nos constipásemos, puede endeudarse hasta
límites insospechados y no tener unos parámetros económicos tan tétricos como España.
La razón creo: las diferencias de base entre el BCE y la Reserva Federal
Estadounidense. Sus objetivos son diferentes. El primero se ocupa básicamente de
la inflación, mientras que el segundo vigila tanto la inflación, como el paro, como
el crecimiento. Pero, como ya he dicho, este no es un tema en el que quiera
entrar ahora. Así que voy a cerrar mi primer post con el vídeo que le da
sentido al titular del inicio.
Sí, ya sé. Empiezo con una idea, un video que me he encontrado por ahí
de automotivación el cual me ha encantado, y acabo yéndome por los cerros de Úbeda hablando de cosas muy diferentes.
El spot publicitario que verás
ahora es de esos que le transmiten a uno muy buen rollito desde el principio. De esos
con un no sé qué, que te hace sentir que puedes cambiar muchas más cosas de las
que piensas con simplemente proponértelo.
Aquí va. Se titula, “The Holstee Manifesto: Lifecycle Video”. Salen bicis,
¡sí lo sé!, pero para mí las bicis aquí no tienen un significado material. Yo
las asocio al mensaje que hay por detrás. Cada uno le sacará una lectura diferente. Yo
ya tengo la mía.